jueves, noviembre 14Noticias que importan

CHRIS GERNON. EL VISIONARIO.

Chris Gernon

Inteligente, atlético y hasta cierto punto rebelde, Chris Gernon es la cabeza de Fugitives, una agencia de marketing única en su tipo. Con el motivo de la apertura del hotel Sahara en Las Vegas, nos sentamos a charlar con él.

Por Alejandro Carrillo

Fotos: John Russo

AC: ¿Eres de Luisiana, y tu padre tenía una ferretería y has manifestado que ‘siempre te metías en problemas’. ¿Cómo fue eso para ti?

CG: Realmente pasaba mucho tiempo ahí. Mi padre era padre soltero, y después de la escuela hacíamos las tareas ahí sobre sillas o mesas, o mitad y mitad. Tenía un pizarrón en el almacén, y era un lugar como de juego, claro que era una tienda, pero teníamos gallinas, changos… fue un lugar maravilloso para crecer.

AC: ¿Da la impresión de que fue muy divertido, hasta cierto punto como de cuento. ¿Cómo influyó ese ambiente para ser el hombre creativo que eres ahora?

CG: He pensado mucho en esto a través de los años, y al principio no respetaba tanto ese recuerdo, pero ahora lo veo diferente. Ese ambiente me dio la habilidad de soñar, de pensar diferente y de entender cómo se logran las cosas. Cuando creces en una ferretería entiendes de plomería, de electricidad, estás ayudando a los clientes a solucionar problemas y tú los ves de maneras distintas. Eso me ayudó a pensar fuera de lo común y tener siempre ideas frescas, a pensar, a ser creativo y a solucionar problemas. Me enseñó a soñar y pensar que todo es posible.

AC: Mucha gente sueña pero nunca materializan sus sueños, y creo que es porque no equilibran el soñar con la realidad. ¿Cómo lograste tal equilibrio para triunfar en lo que haces ahora?

CG: Estoy de acuerdo con esa idea. Asesoro a mucha gente de negocios porque a mi me paso lo mismo, así que siempre trato de ayudar a alguien que quiera tener una conversación de negocios o simplemente necesite motivación, siempre estoy disponible. Una de las cosas que siempre digo es que ‘los sueños siempre deben ser más grandes que tú’, siempre deben ser casi inalcanzables, así que cada vez que sueñes y cada vez que tratas de lograr algo no debe estar fácilmente al alcance. Si puedes ‘tocar’ tus sueños, no estás soñando lo suficientemente en grande. Es como aprender a tocar el violín, vas avanzando, vas logrando cosas, pero a la vez el objetivo se va volviendo cada vez más grande.

AC: ¡Vaya manera de ponerlo! ¿Cómo mantienes los pies en el suelo mientras luchas por lograr tus sueños?

CG: Creo que es muy simple, yo crecí como te decía en una ferretería, construyendo casas en los árboles y me ha ido muy bien. Creo que nunca estoy satisfecho, así que nunca me siento a ‘contemplar lo que he hecho’. Lo que siempre pienso es en proyectos, nunca me relajo, me invitan a Palm Springs de fin de semana, y les digo que odio Palm Springs… si no tengo un proyecto ante mi, no estoy feliz. Si constantemente estás trabajando, si constantemente estás avanzando, nunca tienes la oportunidad de despegarte del piso, siempre estás firme en él.

AC: ¿Crees que si en verdad piensas en algo de manera clara y apasionada, lo puedes convertir en realidad?
CG: Absolutamente.

AC: No me cabe duda que el ser un soñador hiperactivo fue lo que te trajo a Los Ángeles. ¿Así fue?

CG: ¡Sí, claro! Estuve en Nueva York por seis años, fui a la escuela ahí y apliqué para un empleo y juré que si no lo conseguía me mudaría a Los Ángeles, y jamás había estado antes en California. No obtuve el empleo, así que una semana después estaba en un avión con una sola maleta rumbo a Los Ángeles.

AC: Es una anécdota muy romántica, como de estrella de cine, de Hollywood.

CG: Sí, así fue como ocurrió. Y batallé mucho, pero tengo la filosofía de que las cosas no pasaran por sí solas, tienes que tomar riesgos, tienes que tener fé y poner toda tu energía en lo que quieres y esto llegará.

AC: La mayoría de la gente le teme profundamente a los riesgos y no los toma. ¿Crees que es miedo o simplemente no quieren lograr tal meta realmente?

CG: Claro… viajo por el mundo y mis amigos y yo hacemos muchas cosas extremas, y puedo entender que para la gente que se siente incómoda tomando riesgos, siempre será difícil tener fé. Cada vez que por ejemplo he saltado de aviones o desde una roca hacia aguas desconocidas o algo así, con toda la emoción y excitación es grandioso. La satisfacción que sientes después de algo así es mayor a no haberme atrevido a hacerlo.

AC: Durante tu proceso, tu camino al éxito, ¿hubo momentos de desesperanza en los que pensaste en una vida más modesta pero mós cómoda en lugar de lo que querías conseguir?

CG: Es una pregunta interesante… creo en el poder del ‘sí’, creo si quieres algo y das tu 100% y dices ‘sí, lo hare’, lo haces, y eso aplica a negocios, a relaciones personales, cualquier proyecto, siempre lo hago al 110%. Por ejemplo, me gusta conocer gente, si alguien me invita a cenar y me va a presentar a alguien, siempre digo que sí, porque nunca sabes a quién conocerás, tal vez sea una persona de quien aprendas mucho, que tenga respuestas a preguntas propias o simplemente que te haga ver las cosas con una nueva perspectiva. Es muy importante decir ‘sí’

AC: ¿Cómo creaste tu agencia ‘Fugitives’?

CG: Otro de esos momentos, de sí, hagámoslo. Estaba editando comerciales y unos amigos y yo nos reunimos y pensamos que eso ya no era para nosotros, y decidimos hacer algo diferente. Hagamos algo por nuestra cuenta, pensemos que podemos hacer, y nos llamamos ‘Fugitives’ porque eso somos, nos hemos escapado de la manera tradicional de la postproducción, y así fue como comenzamos.

AC: Tal vez sea una pregunta retórica pero, ¿crees que rodearse de la gente correcta es la clave del éxito?

CG: Absolutamente. Uno de mis mentores me decía que cuando me sentara en una mesa con varias personas, pensara en que impresión me dan, qué energía transmiten, ¿qué pasa cuando entras en la habitación? ¿Cómo te ven y valoran? ¿Cómo los valoras a ellos? Desde esa charla siempre observo mucho a la gente, y me he dado cuenta que sin excepción, los buenos líderes siempre están rodeados de la gente indicada, y además les permite a esas personas ser exitosas. Yo soy sólo tan bueno como lo son las personas de quienes me rodeo.

AC: El mundo ha cambiado de manera demasiado rápida en los últimos años, internet, redes sociales. ¿Cómo ha cambiado tu negocio, tu vida?

CG: Soy un gran fan de las redes sociales. Ahora estoy trabajando con el hotel Sahara en Las Vegas y todas sus campañas de marketing para el siguiente año, y lo que hemos notado es que ahora tienes que dirigirte a una cantidad enorme de personalidades muy distintas al mismo tiempo. No puedes hablar con una sola voz, sino son cinco o seis y demostrarles la marca, la experiencia, la experiencia que obtendrán.

AC: Internet hizo al mundo más democrático. ¿Qué hace la gente para buscar la exclusividad, ¿que hacen las marcas?. ¿qué haces por tus clientes para lograr este objetivo?

CG: Lo que hemos hecho con el Sahara es ver al resto de los hoteles y ver lo que están haciendo y cómo lo están haciendo. Cómo son sus campañas en redes sociales, cuántas veces publican, quÉ es lo que publican. Lo que queremos es encontrar una experiencia única para nuestros clientes, y la única manera de lograrlo es fijarte en lo que pasa a tu alrededor y cómo te ubicas en todo ese escenario. Es así como mantienes a alguien especial, relevante y exclusivo. Esto es lo que amo del branding y el marketing.

AC: El Sahara tiene una gran historia, el glamour del viejo Hollywood por ejemplo. Hollywood ha cambiado mucho desde entonces. ¿Traes el glamour de antaño al Sahara y cómo lo haces?

CG: Cuando la gente piensa en esos viejos e icónicos días de Las Vegas, piensan en el Sahara sin duda. Se trata de crear algo íntimo, se trata de crear algo icónico y también algo que sea inesperado. Ya sabes, ‘For the love of Vegas’… eso es lo que hace al Sahara diferente a todos los hoteles alrededor. Los hoteles parecen centros comerciales y esa no es la esencia de Las Vegas. La experiencia de Las Vegas es de tener memorias, es íntimo, es de ver y dejarse ver. Se trata de tener una experiencia personalizada, que te saluden al entrar, que recuerden tu nombre y no seas sólo un número… eso es lo que hace único al Sahara. Es además una de las últimas propiedades que se encuentra en su construcción original. Es un ícono en toda la extensión de la palabra.

AC: En pocas palabras, el Sahara es único y no parecerá parque de diversiones.

CG: Así es, es moderno pero con la verdadera esencia de lo que representa Las Vegas.

AC: Siendo una persona creativa, ¿crees que la corrección política está afectando a la creatividad?

CG: Oh, que buena pregunta. Sí, si lo creo. Creo que la creatividad debe hacer a la gente pensar. Cuando comienzas a ser ‘correcto’, cuando comienzas a pensar en lo que los otros piensan de ti, pierdes la oportunidad de hacer que la gente piense en algo. Te conviertes en alguien homogéneo, y creo que nuestro trabajo es en cierta medida disruptivo. No me importa tener que incomodar a alguien si quiero decir algo que para mí es la verdad.

AC: Es que al decir la verdad siempre se correrá el riesgo de lastimar u ofender a alguien. Pero esa es la vida ¿no?

CG: ¿Y sabes qué? Es mi verdad, y tal vez la tuya sea distinta, pero eso es lo que hace al mundo grandioso. Si siempre tengo que estar de acuerdo contigo, eso significa que no puedo decir lo que realmente pienso.

AC: ¿Tienes íconos?

CG: Mi ícono más reciente es el hombre que compró el Sahara, Alex Meruelo. Es un tipo muy sencillo, un hombre de familia. Es un multimillonario y es amigable, sencillo, y cuando charlo con él me percato de que yo no sé nada.

AC: Si no fueras quien eres hoy en día, ¿quién serías y que harías?

CG: Definitivamente sería un arquitecto o un constructor. Cuando no estoy trabajando en marketing, mi hobbie es renovar casas y edificios, es algo que realmente está en mi alma.

AC: ¿Qué sigue para Chris Gernon?

CG: Bueno, obviamente el Sahara,estoy en ello. Es muy importante para mí porque además de haber creado la estrategia y el marketing, también diseñamos desde las servilletas hasta los vasos, el logo… es una oportunidad única, y es una maravilla valorar ese trabajo y a toda la gente que contribuyó a lograrlo.

De esta manera me despido de Chris, agradeciendo la oportunidad de charlar con alguien tan apasionado, tan entregado y con tanto apetito por la vida. Todo ello se refleja en su trabajo, y no puedo esperar para conversar de nuevo con él y enterarme de sus nuevas conquistas.