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EL APASIONANTE MUNDO DE FAUSTO PONCE.

Uno de los mayores placeres de mi profesión es el conocer a gente fascinante de diversos ámbitos con quienes pueda ir más allá de una entrevista de carácter profesional y poder entablar una charla sincera y amena con un sinfín de temas y perspectivas de la vida misma. Es así como me encuentro con Fausto Ponce, y aquí el resultado de mi conversación con él.

Por: Alejandro Carrillo.

AC: Eres periodista, escritor, locutor de radio, tienes tu propio podcast, ¿cómo es que te inclinas por todo ello?

FP: Sin querer llegué. Mi papá y mi abuelo fueron periodistas y dos tíos también, por lo que podemos decir que en la familia Ponce hay un legado periodístico de tres generaciones, pero también entré a Comunicación en la Universidad Iberoamericana porque tenía muchas inquietudes y eso era como muy del momento, quería algo de cine o tele pero desde fuera, no tanto como actuación, y la carrera concentraba todo eso que me gustaba. Después vino la oportunidad de hacer cositas de investigación en la revista Proceso y luego en el periódico El Economista y entonces ya estaba dentro del medio. Básicamente fue así, no creas que hubo mucho insight, la vida me fue llevando. 

AC: El título de uno de tus libros me llama la atención: Cosas que Debes Hacer Antes de Cumplir 40. ¿Qué has hecho y qué te falta por hacer en relación al tema de tu libro?

FP: Bueno, me casé y tengo una familia muy bonita que es algo que tenía muchas ganas de vivir y estoy muy contento con eso, tengo un hermoso hijo y eso de verdad es fabuloso y es una de las cosas que emocionalmente tenía ganas de hacer. Estar en un medio exitoso como MVS a través de Dispara Margot Dispara y el haber estado en publicaciones bastante satisfactorias como El Economista, Proceso.com.mx y ser editor de una revista de entretenimiento del tipo de Time Out aquí en México que se llama A Donde ir, han sido un hit en mi vida. ¿Qué me falta? Acabo de lanzar mi revista digital que se llama Alta Fidelidad que es de tecnología, aplicaciones, videojuegos, televisión o cine, es cultura y entretenimiento en un sentido más amplio y eso es lo que estoy haciendo ahorita. No es que me falte, pero me gustaría escribir más libros y aunque de más joven lo veía muy frívolo, ahora me encantaría hacer algo de tele, yo creo que eso es algo que me ayudará a completar mi carrera. 

AC: Mencionas que la televisión te parecía frívola. ¿Qué tanto te molesta la frivolidad?

FP: No, ahorita me divierte, está padre, pero tiendo a ser un poquito más clavado. 

AC: Volviendo a tu libro, ¿crees que con la expectativa de vida prolongándose, aún enfrentamos la llamada midlife crisis durante esta década? ¿Qué son los cuarenta hoy en día?

FP: Creo que hoy en día eso es más un cliché. Por ejemplo, cuando mi papá cumplió cuarenta era todo muy diferente, yo sé que no soy un joven, no tengo veinte años, pero no me considero un señor o un viejo como era antes. Yo veía a mi papá y estaba en otro canal, tenía otras actividades. Los que nacimos a finales de los setenta somos promedio del mundo de los videojuegos, los cómics, las novelas gráficas y toda esta cultura que en algún momento tenías que dejarla ir porque ya no eras un niño o un adolescente. Eso tiene que ver con la expectativa de vida como dices, y hoy tenemos un nuevo aire, hoy a los 40 siento que tenemos mucha más energía que generaciones anteriores y tienes muchas más posibilidades que generaciones anteriores también. A esta edad nuestros padres ya estaban hechos, ya no había más que hacer.

AC: Se habla mucho de que el estadounidense es el ‘eterno adolescente’, es una cultura de ‘juventud eterna’ que se refleja hasta en series de televisión o películas, pero siento que en México existe una presión mayor por ‘madurar’, y de hecho la edad es un tema casi inmediato al conocer a alguien. ¿Sientes esa presión?

FP: Sí, nunca lo había pensado, pero como me lo estás planteando… sí, hay una presión, socialmente vivimos con muchas presiones. Socialmente hay mucha influencia de Estados Unidos con las series que vemos y uno a veces piensa que esa es la realidad, pero cuando lo quieres aterrizar a México las cosas cambian. 

AC: Y tienes un hijo, ¿cómo es ser padre para ti en esta generación?

FP: Ser padre me contactó con mi papá, me contactó de una manera que no esperaba. Yo estaba bien con él cuando murió, pero ahora que nació mi hijo como que me acerca de una manera mística a mi papá que no puedo explicar. Me pregunto qué habrá sentido él, si sintió lo mismo al enfrentar la responsabilidad… cuando entró a trabajar, cuando empezó a crecer su familia, cómo pudo haber llevado los problemas con su esposa… es muy interesante esa situación. Te digo que es algo muy místico y no lo puedo racionalizar ahorita. Además te aterriza porque sientes que ya has dejado algo en la tierra y que tienes los dos pies bien puestos. Es curioso, es un cambio importante, y no me siento mejor o peor persona pero siento que es parte del desarrollo y hay una sensación interna que me genera un poquito de paz al tener un hijo, como nunca lo había sentido.

AC: Eres padre, periodista, escritor, y ello pareciera ser algo caótico y lo hemos visto incluso en el cine. ¿Es este un estereotipo? ¿Consideras que tu vida como padre y como creativo puede ser caótica?

FP: Es un estereotipo pero tiene mucho de verdad. La cuestión del periodismo es que estás todo el tiempo pegado al trabajo, y creo que puedo hablar por casi todos los periodistas; y es que estás siempre analizando, viendo e interpretando factores de la realidad y te apasionas y eso de entrada es una maravilla, pero al mismo tiempo estás conectado todo el tiempo con las noticias y con lo que está pasando en el mundo y puede ser muy agotador. Como no tenemos estos tiempos de oficina como tienen otras carreras, se vuelve muy loco. La mayoría de los escritores, periodistas o creativos manejan su propio tiempo y esto no es como trabajar de seis a ocho, pero es un reto no creas, estás conectado todo el tiempo.

AC: Vivimos en una era de exagerada corrección política, ¿crees que esto afecta a la creatividad? ¿Qué debe ser más importante en la creatividad misma, la meritocracia o el ser ‘incluyente’?

FP: Son dos partes. Primero, sí vivimos en una época muy fuerte en cuestión de corrección política y sí siento que afecta a la creatividad. Ahora, al mismo tiempo e irónicamente esto te vuelve más creativo, ya que es como en los tiempos de regímenes autoritarios o en donde la inquisición te cortaba la cabeza y hubo creadores que encontraron la manera de trascender en una situación, aunque claro que no todos sobrevivieron. No es lo óptimo pero tampoco está todo perdido aunque sí incomoda. Ahora, con respecto a lo segundo y puede sonar muy conservador pero sigo creyendo que vale la pena el esfuerzo y el hacer méritos a pesar de las barreras que tengas. Creo que eso es sumamente importante y te forja como persona y te ayuda a ser más creativo, y esto es tal vez en un plano muy personal y hasta existencialista. Creo que es un cambio de paradigmas y me gustaría más algo equilibrado.

AC: Mujeres en todo el mundo como Christina Hoff Sommers, Alicia Rubio, Cayetana Álvarez de Toledo, Sofía Rincón, Janice Fiamengo, Helen Smith, Cassie Jaye y muchas más luchan en contra del feminismo actual por considerarlo absolutista y hegemónico. En el programa de radio en el que participas se menciona este tema a menudo y a veces de manera tajante. ¿Crees en esta causa o consideras que el feminismo actual es una especie de ‘machismo a la inversa’ como se ha mencionado en foros internacionales?

FP: Creo que debe haber un equilibrio… creo que es una reacción natural, ya que cuando has estado en una situación de desventaja llega el momento en que dices ‘basta’ y es normal que te vayas al extremo como la marea que sube y que incluso puede ser destructora. Creo que es un ciclo natural del ser humano y de la humanidad y un ciclo de lucha de ideas también, y cuando la marea se asiente seguramente la sociedad tendrá un equilibrio. 

AC: ¿No crees que vivimos en una época en la que movimientos como el feminismo, black lives matter y la llamada race card hacen parecer que nos encontramos en los tiempos de Mad Men? De hecho las mujeres que mencioné anteriormente hablan de los derechos de los hombres porque de momento ‘no nos podemos defender’, lo que ellas consideran injusto.

FP: Sí, eso que mencionas es bastante interesante y me dejas pensando en muchas más cosas… creo que hay momentos en los que hay que hablar y momentos en los que hay que escuchar y eventualmente como hombres podremos dar nuestra postura porque si no, no podemos construir. Definitivamente esto se va a tener que volver de dos vías porque así es la comunicación. 

AC: Eres un apasionado del cine, ¿cómo nace esta pasión y cuáles son las películas que te han marcado?

FP: Fijate que soy apasionado del cine, pero como un escalón superior soy un apasionado de las historias. Desde pequeño mi papá me contaba historias y creo que nunca perdí esa parte ya que es uno de los elementos de mi vida que me apasionaban y al ser adulto me dí cuenta de que me gusta hablar de las historias, de los libros que leo, de las películas que veo, de las series de televisión, de las historias que están en las canciones… quiero platicar y desmenuzar, entender más y maravillarme con todo eso, y sí, desde pequeño crecí con los libros de mi papá en su estudio y me contaban cuentos de la literatura universal para dormir, así que esa parte se quedó conmigo, y le dí rienda suelta. Hay gente que suelta ese lado porque ‘crece’ y entonces piensan en dedicarse a ser abogados como su familia, o tienen que trabajar para comer pero a mi me gusta eso, contar historias, escribir.

AC: Antes de que me digas las peliculas que más te han marcado, me llama la atención el énfasis que haces en las historias, ya que es un debate en el cine acerca de qué es lo más importante, si la historia (guión) o cómo sea contada. La película El Faro por ejemplo puede tener una historia ‘simple’ pero está contada de manera magistral, y dudo mucho que el director de No Manches Frida por ejemplo la pudiese contar igual. ¿Qué opinas al respecto?

FP: Creo que es una mezcla de varias cosas y finalmente el cine es una mezcla de elementos, pero la base es un buen guión, pero claro que están también la realización, la fotografía… ¿y qué es lo mejor? Pues lo que funciona para la historia. En El Faro funcionan las actuaciones y eso obvio no lo puedes ver en el guión, pero lo que estás viendo en pantalla trasciende, así que depende del tipo de historia. 1917 tiene un planteamiento fabuloso, pero cuando la ves ya no está tan fabuloso por lo que te quedas con la idea de que le dieron más importancia a la parte técnica y entonces vives una experiencia artística y estética pero no hay una gran experiencia narrativa. Se ve muy bien pero la historia pasa a segundo término y entonces ya hay un desbalance, pero mientras a la historia le favorezca puedes hacer lo que quieras; hay que hacer brillar la historia, sea con un guión sencillo o elaborado.

AC: Ahora sí, ¿cuáles son las películas que más huella han dejado en tu vida? ¿Hay películas que hayan cambiado tu perspectiva de la misma?

FP: Siempre me agarra desprevenido esta pregunta porque son muchas pero no tengo un listado… a ver, El Bueno el malo y el feo es una de las películas que más he visto y es de mis favoritas; La trilogía de El Señor de los Anillos es fabulosa porque complementa mi visión de los libros y es como una oda a mi juventud y a la fascinación de las historias de Tolkien. Star Wars está muy acotado a mi infancia, y desde luego me gusta El Padrino. Siento que siempre me quedo corto con esta pregunta.

AC: ¿Libros y autores?

FP: El Señor de los Anillos me ha ayudado en mi vida de manera simbólica para cosas referentes al carácter, es fascinante el mensaje que Tolkien está dando acerca de la capacidad corruptora del poder y de cómo siendo tan pequeño puedes lograr grandes cosas; hay un momento en que los personajes se ven atrapados en un destino y no pueden escapar y entonces tienen que tomar una postura ante la vida y eso es muy importante. Estos factores de El Señor de los Anillos me han ayudado a entender el mundo y me han ayudado a tomar decisiones con respecto a quién soy y hacia dónde quiero ir. Tengo una fascinación también por Edgar Allan Poe porque me identifico con los pensamientos obsesivos de los personajes y siento un escape al leerlo. Tengo más autores pero estos realmente me han marcado mucho.

AC: ¿Cuál es la música que más ha influido en tu vida?

FP: Pearl Jam con el disco Ten en plena adolescencia con canciones muy azotadas propias de esa edad; el Unplugged de Nirvana es también una maravilla; también tengo cosas de mi padre que me conectan con la tradición familiar como Chava Flores o Ti- Tan y el Piporro, son artistas que me llegan de una manera muy especial y me recuerdan a mi infancia.

AC: ¿Tienes placeres culposos?
FP: Me gusta por ejemplo la película Vaselina y me gusta El Alquimista de Paulo Coelho aunque sea reprobado socialmente. No sé si sea placer culposo pero últimamente me ha dado por andar en patineta de nuevo ya que hay que aprovechar que todavía puedo hacerlo.

AC: ¿Qué sigue para Fausto Ponce?

FP: Consolidar mi revista digital, ya que es un medio en donde tienes mucha competencia. Quizá dedicarme un poco más a la narrativa con historias de ficción… básicamente eso, consolidar este sueño que tengo para poder crear contenidos.

Así culmina mi charla con Fausto, esperando continuarla a la brevedad, porque como él mismo mencionó en varias ocasiones, nos quedamos cortos.