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HOLLYWOOD: ¿COSIFICACIÓN Y OPRESIÓN MASCULINAS?

Constantemente leo artículos que hablan de la ‘opresión femenina’ en Hollywood o los medios de comunicación tradicionales, en donde se hace un escándalo mayúsculo si Jennifer Lawrence vistió ‘demasiado sexy’ para su press tour o si el vestuario de Karen Gillan era ‘muy revelador’ en la última entrega de Jumanji, al lado de Dwayne Johnson. Pero, ¿alguien habla de los hombres? ¿Es objetivo el trato a los actores en Hollywood? Aquí el análisis.

Por: Alejandro Carrillo

Sí, seguramente esta mañana varios de ustedes despertaron y al verse al espejo se sintieron sumamente orgullosos por tener los músculos parecidos a los de Mark Wahlberg o Chris Hemsworth, mientras se llenaban de halagos y porras porque su dieta y su inscripción al gimnasio estaban dando frutos… hasta que regresan a la realidad y se dan cuenta que sus abdómenes ni remotamente se parecen a los de Zac Efron y que con ropa interior no lucen como Shawn Mendes, mientras que sus amigas, colegas y parejas incluso hacen comentarios acerca de ‘lo bien que luce Henry Cavill’ en alguna foto cándida. ¿Les ha pasado? ¿Por qué no se hace tal escándalo cuando se cosifica a los famosos de género masculino? ¿Es debido a que no levantamos la voz? Seguramente hay varias razones, pero sin duda el no levantar la voz es fundamental.

A los hombres siempre se nos educó para estar callados, no quejarnos y mucho menos ‘hacer dramas’ porque de ser así estaríamos ‘actuando como niñas’. La realidad es que sí existe una cosificación masculina de niveles altísimos, pero nadie habla de ello porque no es ‘políticamente correcto’ hacerlo. Tal vez la naturaleza masculina nos haga indiferentes a muchas cosas, de eso no hay duda, pero ante el bombardeo mediático que habla de ‘desigualdad’ y opresión femeninas, es momento de poner las cosas en una balanza y hablar de algo que está presente pero a nadie parece molestar. 

Los medios masivos de comunicación están en gran medida dirigidos a un público femenino, por lo que es natural que la agenda feminista esté por doquier, y más si Hollywood lo grita diariamente. Todos los programas matutinos de revista van dirigidos a mujeres, las revistas siempre han hablado de problemas físicos o emocionales femeninos, porque de nuevo, un hombre ‘no se deprime’, un hombre no tiene ataques de pánico, un hombre es… hombre, y por ello todo debe estar ‘bajo control’ y no hacer un ‘drama’ donde no lo hay. Si es así, entonces, ¿por qué existe una cantidad de suicidios alarmante por parte de los hombres? Según la American Foundation for Suicide Prevention, los hombres se suicidan 3.54 veces más que las mujeres, siendo el hombre de raza blanca víctima de casi el 70% de los suicidios en Estados Unidos tan sólo en el 2017. Sí, el hombre blanco a quien los medios de comunicación consideran como ‘el miembro más privilegiado’ de la sociedad estadounidense, y de hecho Don Lemon de CNN dijo de manera literal que el hombre blanco era ‘la mayor amenaza’ para la sociedad norteamericana. ¿Es esto objetivo? ¿Por qué entonces el número de suicidios es tan elevado si se goza de ‘tanto privilegio’? Christina Hoff Sommers, autora de The War Against Boys habla de cómo la sociedad se ha feminizado, e incluso que las instituciones educativas han promovido los valores tradicionalmente femeninos, mientras que los masculinos han sido poco a poco erradicados de las escuelas. La comentarista conservadora Allie Beth Stuckey comenta en un video en YouTube cómo la sociedad necesita de hecho más masculinidad, y que la misma debe ser de mayor calidad, pero masculinidad a fin de cuentas; mientras que Alicia Rubio, autora de Cuando nos prohibieron ser mujeres y os persiguieron por ser hombres ha llamado a la corriente feminista actual ‘un cáncer’. ¿Es esto muy radical? Vayamos por partes.

HOLLYWOOD Y SUS HOMBRES.

No me molesta en lo más mínimo ver a Henry Cavill luciendo sus músculos en una película, de hecho lo considero motivante y no entiendo cómo pueden criticar o molestarse ante físicos creados a base de disciplina y esfuerzo. Pero lo que aquí se trata es que mientras se habla de cosificación femenina a nadie parece molestarle que exista una obvia y enorme cosificación masculina. Seamos honestos, muy probablemente jamás Chris Hemsworth hubiese sido estrella de cine de no mostrar sus músculos, porque al menos hasta el día de hoy, no se le conoce un papel distinto que haya sido relevante y lo mismo va para Chris Evans, quienes sólo han destacado por papeles en donde mostrar sus cuerpos es obligatorio. No soy experto en fitness, pero quienes lo son pueden constatar que lograr el cuerpo de Zac Efron en Baywatch o el de Henry Cavill como Superman es mucho más difícil que el de Charlize Theron en Atomic Blonde o el de Jennifer Lawrence en Red Sparrow, porque los hombres en Hollywood no sólo tienen que tener una figura estética y tonificada, sino que deben crear músculos de manera brutal y en ocasiones exagerada, y basta con ver las imágenes de antes y después de Henry Cavill, James McAvoy, Daniel Craig o Zac Efron. De hecho, el nuevo Batman, Robert Pattinson, ha sido altamente criticado en redes sociales por estar ‘demasiado flaco’ para el personaje y puedo entenderlo porque se trata justo de eso, de un personaje, pero, ¿imaginan a una actriz ser ‘crucificada’ y atacada en redes por el hecho de no dar el ancho físicamente hablando? Sí, esto sería la guerra, no finjamos que no sería así, ya que en automático se hablaría de ‘misoginia’, ‘sexismo’ y todos esos términos que hoy en día parecen ser más un reflejo que algo objetivo y racional. Y ya que estamos en esto, las ediciones estadounidenses y británicas de revistas masculinas como GQ o Esquire ya no tienen portadas con mujeres sensuales como ocurría antaño, y no hablemos de la edición anual de Sexiest Women Alive que solía publicar Esquire en Estados Unidos. No hay problema, nadie está exigiendo que esto ocurra de nuevo, pero cuando descubro que en su canal de YouTube la revista Cosmopolitan en español tiene una serie de videos con actores sin camisa cocinando… sí, la doble moral es más que evidente. Y de nuevo, no le veo lo negativo a que los actores se depilen y pretendan cocinar en un canal de YouTube, pero, ¿imaginan que los canales de GQ o Men’s Journal tuvieran a actrices con poca ropa haciendo recetas de cocina? Sí, sería la guerra también y el canal seguramente retiraría esos videos inmediatamente. Es una realidad que hoy en día los actores deben tener físicos de superhombres porque el tener un cuerpo estético y tonificado como en décadas anteriores parece no ser tan rentable hoy en día, y nadie o prácticamente nadie lo considera ‘cosificación’ porque se trata de hombres, y eso parece ser irrelevante en la sociedad actual.

COSIFICAR O NO CONSIFICAR.

En varias partes del mundo se ha satanizado el famoso y ahora infame piropo del hombre a la mujer, incluso se ha regulado en diversas ciudades a nivel global, mientras que algunas actrices o influencers consideran acoso a los comentarios que les hacen con respecto a sus físicos en redes sociales, y me pregunto, ¿han visto estas personas los comentarios llenos de lascivia que reciben Justin Bieber, Richard Madden, Liam Payne o Charlie Puth? ¿En qué mundo viven? Claro, en un mundo en el que se nos ha dicho incesantemente que ‘como hombres debemos aguantarlo todo’ y comportarnos, bueno… como hombres. Digamos que no hay problema, porque como ya he mencionado los hombres, de manera muy generalizada, y repito, muy generalizada, sí tenemos la piel más gruesa para ciertos temas, pero de lo que aquí se habla es de la enorme doble moral que promulgan tanto la sociedad como los medios masivos de comunicación, y eso va también para YouTube o Instagram. Justo recordaba hace poco una muy mala película llamada Sierra Burgess is a Loser, en donde el personaje de Sierra, interpretado por Shannon Purser, arma toda una estrategia para engañar a su crush interpretado por Noah Centineo, y lo que vemos es la historia de una sociópata disfrazada de comedia romántica. No imagino que Netflix produzca una historia como esta con los papeles a la inversa, porque de nuevo, sería la guerra o al menos sería un thriller o película de terror, no una comedia. Ahora, con respecto a los piropos o comentarios inapropiados, se hizo un video-ahora viral- en el que un hombre bien parecido y musculoso camina por un espacio de tres horas por Nueva York con unos jeans y camiseta blanca ajustada y resta decir que los piropos que recibe tanto de mujeres como de hombres son incesantes, lo que demuestra que la cosificación o el acoso en redes o las calles no son exclusivos de las mujeres, y de esto se trata este artículo, de concientizar y poner la verdad sobre la mesa, ya que en una sociedad tan dividida, lo que necesitamos es objetividad, información y que las personas sean capaces de tener su propio criterio no basado en lo que una celebridad salga diciendo en redes sociales, porque no, una celebridad no vive en la misma realidad que tantos hombres y mujeres que los siguen con admiración y que escuchan los mensajes que estas profesen enfrentan. El mundo se ha convertido en un lugar muy hostil y frío, y es ahora más que nunca que hombres y mujeres debemos unirnos y hablar abiertamente, sin utilizar adjetivos repetitivos e inconscientes, de los problemas que a todos como sociedad nos afectan diariamente, porque la violencia está fuera de control, es una guerra, y las guerras se ganan estando unidos, y para estar unidos requerimos de empatía e información, no de etiquetas y culpas. Es momento de abrir los ojos y darnos cuenta de que la retórica divisoria tiene que llegar a su fin si realmente queremos que nuestro mundo sea lo más parecido a lo que deseamos.

Sí, la cosificación tanto masculina como femenina existen en Hollywood y en la jungla en que las redes sociales se han convertido, pero eso siempre ha ocurrido ¿y saben qué? Seguirá ocurriendo porque es parte de la naturaleza humana, ya que todos, sin excepción, admiramos un físico hermoso y bien cuidado, y mientras haya un respeto no debería considerarse como algo negativo. Dejémonos de hipocresía, la belleza es y siempre ha sido algo altamente valorado y admirado, y de manera inevitable y constante, lo seguirá siendo por los siglos de los siglos.