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LEO DELUGLIO. Entrevista con un Actor.

La carrera de Leo Deluglio está en su momento más sólido, ya que protagoniza  ‘La Doña 2’ al lado de Aracely Arámbula, y es además Alex, en la obra de teatro ‘La Naranja Mecánica’ en la Ciudad de México. Pude charlar con Leo acerca de Alex, del método, del cine, la actuación. Este es el resultado.

Por: Alejandro Carrillo

AC: Una pregunta muy básica. ¿Cómo es que decides ser actor?

LD: Lo que últimamente he estado pensando es que es una respuesta difícil de dar pero en realidad es que la actuación me eligió a mí. No tuve conocimiento de querer ser actor desde chiquito, me gustaba mucho hacer reír a la gente, era siempre el payaso de mi grupo de amigos, pero no sabía que quería dedicarme a la profesión. Pero la profesión me eligió a mí porque me insistieron para hacer mi primer casting porque me dijeron que daba el perfil para una película juvenil en mi natal Argentina, y una vez que estuve ahí sentí la magia y me enamoré de tener algo que decir, de poder hacer algo para comunicar y emocionar con ese mensaje.

 

AC: Después de comenzar a trabajar en Argentina, ¿cómo es que decides llegar a México en 2014?

LD: En 2014 ya tenía una trayectoria en Argentina, había también trabajado en Brasil, y llegó ese momento que es un poco de suerte, porque puedes ir a castings y no quedarte con el papel. Y así estuve un año y medio, sin hacer nada y fue un momento muy difícil porque pensé seriamente en estudiar una carrera ‘convencional’, y me anoté a estudiar algo que también me gusta, pero no como la actuación, que es diseño gráfico, y me di cuenta que no tenía sentido abandonar mi sueño porque ‘en un año me fue mal’. Decidí mover fichas y di con una agencia de modelaje aquí en México y me ofrecieron venir, me dieron la posibilidad de arreglar mis papeles, y la verdad el enamoramiento fue instantáneo. Me enamoré de México, de la forma de trabajar, y rápidamente agarré muchos trabajos y así ha sido por los últimos cinco años que he estado aquí.

 

AC: ¡Qué historia! Te enfrentas a un estancamiento, muy característico de las áreas creativas, y aún así decides retomar tu pasión. Hay quien habla de ‘ser realista’, pero, ¿recomiendas entonces perseguir los sueños a pesar de los obstáculos?

LD: Yo creo que los artistas en particular necesitamos actuar, es casi como respirar. En mi caso es actuar y cantar. En el caso del artista en general es sentirse productivo, creativo con lo que está haciendo, y llevar a cabo lo que sucede en su mente y en su corazón, y plasmarlo en papel, en una canción, en un personaje. Yo creo que es inevitable que el actor se dedique a lo que le apasiona.  De hecho fue un error pretender estudiar otra cosa, porque no puedes modificar lo que te apasiona, así que esa fue mi gran lección de carrera y de vida. El que arriesga gana, y el que apuesta mucho, eventualmente gana mucho también. Es proporcional el sacrificio a la recompensa que llega en un momento.

 

AC: Y sí que ha rendido frutos, porque ahora estás en la obra ‘La Naranja Mecánica’, en donde interpretas a Alex, un personaje icónico. ¿Cómo te preparas tanto física como mentalmente, ya que como actor debes empatizar con el personaje, y en el caso de Alex se trata de un psicópata? ¿Cómo es tu proceso?

LD: Cuando me dijeron del personaje, me dio mucho miedo porque pensé en la confianza que depositaban en mí. Hay un proceso detrás, hay mucho error y acierto, yo tengo como actor mi propuesta pero por otro lado está obviamente la del director que me guía. Tuve la suerte de tener un director que supo guiarme de tal manera que pudimos encontrar el punto justo para Alex, que es un personaje difícil claro, y me pasé mucho tiempo viendo la película para entender cómo el actor interpretaba al personaje, y me di cuenta de que es un proceso muy personal en donde como bien dices hay que encontrar la empatía con las cosas que suceden en la mente de este personaje, y afortunadamente estuve rodeado de un grupo de compañeros que en todo momento me alimentaron de confianza y de herramientas artísticas y actorales para responder como personaje a esos estímulos que ellos me daban. Es difícil describir el proceso de creación de Alex, pero en cada función-doy siete a la semana-encuentro algo nuevo.

 

AC: La ventaja del teatro a diferencia del cine y la televisión. ¿Pudieras decir que cada vez tienes una catarsis con Alex y obtienes una nueva visión?

LD: Es correcto, sí. Cada representación en el teatro suceden cosas diferentes, como que se caiga una silla que no se tenía que caer, o que un día yo traiga una energía más arriba de la normal… el teatro está vivo, y depende también del estímulo que nos da el público, porque hay veces que llega gente muy emotiva y se emociona de todo, y a veces viene un público muy duro y serio y nos cuesta conectar con ellos. Mi Alex debe reaccionar a ello para que el público se vaya con una emoción. Hay que tener esto en cuenta cada vez y tener una revancha a la siguiente función. Es una revancha continua.

 

AC: Vivimos una peculiar era social y políticamente hablando, y esto ha llegado al entretenimiento, y Hollywood es la prueba de ello. Hay cuotas de género, hay cuotas raciales, y ello causa mucha molestia en muchas personas porque se dice que al ser ‘incluyente’ se deja de lado la meritocracia. ¿Crees que la corrección política está afectando a las artes, a la creatividad?

LD: Creo que al ser nosotros comunicadores, ya sea nosotros los actores, los periodistas, los cantantes, tenemos un discurso que decir, y este llega a miles de personas, y creo que hay que tener cuidado con lo que uno dice y con la bandera que uno levanta en sus conciertos, en sus funciones de teatro o en sus redes sociales, porque hoy por hoy vivimos en una sociedad en donde estamos bombardeados de propaganda, y creo que la política no es mi especialidad y no suelo hablar de eso en mi vida pública, y eso es porque tengo un público que no me sigue por mis tendencias religiosas o políticas. Solamente trato de ser genuino con mi arte, con lo que tenga que decir y ya eventualmente cuando me llegue un comentario de índole política o religiosa, espero igualmente poder responder con mi arte y tratar de llevar ese debate a algo que nos funcione a todos como sociedad.

 

AC: Como hombre, individuo y artista, ¿qué te motiva a llevar el día a día?

LD: Me considero un afortunado, estoy muy agradecido y trato de estar en un estado de ánimo de agradecimiento, con mi familia, con mis amigos, con los productores que confían en mí para darle vida a un personaje. En la película ‘Nace una Estrella’ con Bradley Cooper y Lady Gaga, hay una escena donde él dice: “todos aquí tienen un talento para algo, la diferencia entre ellos y nosotros es que nosotros tenemos algo para decir y que la gente escuche”. Yo creo que lo que me motiva es eso, el tener algo para decir. Cuando la gente me dice cosas en el teatro acerca de lo que les hice sentir o pensar, me motiva mucho. Trato de dar un mensaje a la gente para vivir mejor y estar mejor en nuestras vidas, en sociedad. ¿Qué más puedo pedir que eso para estar motivado en la vida?

 

 

AC: Ahora que mencionas el alcance que como actor tienes, en la era de internet, redes sociales o smartphones, cualquier persona puede grabarte, editar y exponerte públicamente, además de que interactúas de forma inmediata con tus seguidores en redes sociales. ¿Crees que la tecnología ha transformado a la fama en algo vulnerable a diferencia de décadas atrás en donde los actores por ejemplo, eran percibidos como inalcanzables y gozaban de mayor privacidad?

LD: La verdad es que las redes sociales juegan un papel importante en una carrera, y no es necesariamente negativo que la gente tenga alcance con nosotros y que sepan qué hacemos, a qué lugares vamos, quiénes son nuestros amigos… me parece que no tiene nada de malo, siempre y cuando todo eso encuentre un equilibrio, ya que tampoco está bueno como dices salir a la calle y que todo mundo tenga la posibilidad de dejarte mal parado o sacar de contexto una foto… yo tengo mucho cuidado con las redes, trato de quitar temas que pueden ser controversiales, no uso mis redes para eso. Si voy a votar lo hago pero no lo publico en mis redes sociales para decir que voten por tal o cual persona, al contrario. Con mis fotos, mensajes e historias promuevo que cada quien tenga una forma de pensar, que no sea algo impuesto, yo trato de llevar ese mensaje. Hablo más de cosas de salud, de tener una conciencia a la hora de alimentarnos por ejemplo… yo tengo un público en mis redes y quien busque otras cosas, otros temas, pues no me va a seguir porque yo no se los voy a dar.

 

AC: ¿Tienes iconos?

LD: Principalmente mi papá y mi mamá, ya que tienen 60 años de casados, y eso es para mí el gran ejemplo de amor, de valores, ya que hoy en día es muy difícil encontrar una pareja que tenga tantos años juntos. Ellos son mi modelo a seguir. Artísticamente admiro mucho las buenas actuaciones, y me encantaría algún día tener un personaje como los que le suelen dar a Leonardo DiCaprio, que es uno de los actores que más me gustan, que es tan camaleónico. Un año te hace una película en donde es un gangster, al otro año te hace una película de un drogadicto… me gustaría mucho el día de mañana poder tener ese tipo de proyectos en puerta.

 

AC: Ya que mencionas al gran Leonardo DiCaprio, ¿con qué actor o actores te gustaría trabajar?

LD: Me encanta la serie ‘The Handmaid’s Tale’, me gusta mucho la actriz Elisabeth Moss, me encantaría trabajar con ella. La veo y siento que tengo el mismo método para actuar, y salvo claro la diferencia de los proyectos en los que estamos, siento una empatía con ella a la hora de actuar. También de mi país admiro a Ricardo Darín, y también siento mucha empatía con él. Casi no tiene formación y tiene las mejores películas, todas son buenas, y es considerado el mejor actor de mi país.

 

AC: Tampoco DiCaprio tiene una formación actoral, digamos, formal. Al menos no como un Brando que estudió con Stella Adler, o Al Pacino que lo hizo con Lee Strasberg. Es interesante ver tus elecciones…

LD: He pasado por escuelas del método, y a fin y al cabo son caminos diferentes para llegar a un mismo objetivo, que es ser una persona muy intuitiva y sensible a la hora de abordar tu personaje. Creo que ese es el punto importante de una actuación sobresaliente.

 

AC: Ahora que mencionas el método, tanto Brando como De Niro se expresaron muy mal de él, y es por ello que decidieron irse con Stella Adler, quien se rebeló al método por pensar que era dañino para los actores. ¿Consideras que a ti te dañó emocionalmente el método?

LD: Mi experiencia con el método fue bastante breve, porque cuando sientes que algo no te está haciendo bien, tratas de abandonarlo rápidamente, es casi matemático. En ese sentido sí estuve unos meses entrenando pero sentí que era muy difícil. Con el método tienes que estar preparado porque son muchas horas de estudio en donde fibras demasiado personales se tocarán, y si no estás dispuesto a dañarte de esa manera y recordar una relación que no funcionó, la muerte de un ser querido, es imposible poder realizarlo, porque es lo que el método busca, darle utilidad a todo eso. Para mí no es necesario recurrir a un hecho que nos haya dañado.

 

AC: ¿Con qué director te gustaría trabajar?

LD: Históricamente yo soy fanático de las películas de Stanley Kubrick, dicen que era muy especial a la hora de dirigir a los actores, siento que hubiera podido estar en una de sus películas, ya que me gustan todas. Más contemporáneo me gustan Iñárritu, Cuarón, quienes están trabajando muy bien y estando en México tengo la posibilidad de poder tal vez audicionar para un proyecto de ellos, y sería un gran logro poder trabajar con ellos. Sería un honor.

 

AC: Sé que es difícil para ti esta pregunta porque siendo actor debes tener muchísimas, pero, ¿qué película ha influido mayormente en tu vida?

LD: Es difícil elegir una, pero una de las actuaciones más fuertes que he visto y que me ha modificado mucho es la de la película ‘Expreso de Medianoche’ con Brad Davis. Su actuación me movilizó totalmente. Veo la película cada tres o cuatro meses porque me estimula muchísimo esa forma de actuar. Leí el libro también y es fantástico, la película es una joya. ‘La Naranja Mecánica’ también la he visto miles de veces, es sin duda de mis favoritas.

 

AC: ¿Algún libro?

LD: Últimamente he estado leyendo a Hermann Hesse, leí ‘Demian’ y ‘El Lobo Estepario’ y me parecieron una joya, porque hablan del carácter del ser humano y cómo reacciona ante experiencias al límite, ante estímulos. Son libros que hablan mucho de la filosofía de vida, del cómo somos.

 

AC: ¿Tienes algún placer culposo?

LD: No sé si es culposo pero me gustan mucho los Backstreet Boys y las boy bands. Me encantan. Puedes ir a un concierto de One Direction y ves a puras chavitas y perfectamente podría estar ahí porque me encanta su musica. Ese pudiera ser mi placer culposo, pero también pienso que no tiene nada de malo que a uno le gusten las boy bands.

 

AC: ¿Que sigue para Leo Deluglio?

LD: Ahora estamos organizando una gira por México con la obra ‘La Naranja Mecánica’, lo cual me tiene muy emocionado porque además me encanta viajar y muero de ganas de conocer más estados de México. Así que viene una gira con la obra, y estoy grabando un proyecto para Telemundo NBC que se llama ‘La Doña 2’, ya hicimos la primera temporada y estoy feliz con mi personaje. Y te voy a dar una noticia exclusivísima, ya que a principios del año que viene tengo muchas ganas y ya estoy en trámite para lanzar un par de canciones de mi autoría, y eso es algo que nadie sabe porque mi faceta musical ha estado un poco parada, pero tengo muchas ganas de lanzar esas canciones.

 

AC: ¡Muchas gracias por la primicia y la entrevista! ¿Hay algo más que te gustaría agregar?

LD: Fue un placer hablar de tantas cosas. Creo que lo dijimos todo, y hay que rodearse de gente con verdad y honestidad. Esa es mi visión de la vida.

 

En ocasiones molesta la falta de espacio, y esta es sin duda una de ellas, ya que pudiera seguir hablando por horas con Leo acerca de la actuación, el cine, Hermann Hesse y hasta de las boy bands, placeres que comparto con él. Pero quedamos en una segunda parte, ya que la carrera de Leo apenas comienza, y cuando se tienen el hambre, la inteligencia, la pasión, el talento y la dedicación que él tiene, seguramente el cielo será el límite.