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EL NUEVO PERFIL DEL AUTOCONSTRUCTOR MEXICANO: DE PROPIETARIO A ADMINISTRADOR DE SU PROPIA OBRA

Redacción

  • 3% de las viviendas propias en México fueron autoproducidas, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020 del INEGI.
  • 25 millones de puestos de trabajo generó el sector vivienda en 2024, equivalentes a 5.5% del empleo nacional.
  • La asistencia técnica y la capacitación son factores clave para mejorar los procesos constructivos y fortalecer las habilidades de quienes participan en ellos.

La imagen del autoconstructor mexicano ha evolucionado. Hoy, quien decide levantar, ampliar o mejorar su vivienda no solamente reúne recursos y compra materiales: también debe organizar presupuestos, coordinar albañiles y especialistas, calcular tiempos, supervisar avances y resolver decisiones que pueden tener consecuencias durante décadas.

Esta responsabilidad convierte al propietario en una especie de administrador de obra, muchas veces sin contar con formación técnica para desempeñar esa función. La autoproducción representa una de las principales formas en que las familias mexicanas construyen patrimonio. Según la ENVI 2020 del INEGI, 57.3% de las viviendas propias del país fueron construidas o mandadas construir por sus propietarios.

El fenómeno también tiene una dimensión económica relevante. La Cuenta Satélite de Vivienda 2024 del INEGI reportó que las actividades vinculadas con este sector generaron 2 millones 252 mil 801 puestos de trabajo, equivalentes a 5.5% del total nacional. De ellos, 84.8% correspondió a actividades de construcción.

Sin embargo, el reto no está únicamente en construir más, sino en hacerlo mejor. Un presupuesto mal calculado, la elección inadecuada de materiales, una mala ejecución o la falta de supervisión pueden provocar desperdicios, gastos adicionales y problemas que comprometan la seguridad de una vivienda.

La autoconstrucción no es el problema; el problema es construir sin conocimiento, planeación ni orientación técnica.

“Las familias que deciden construir su vivienda realizan un esfuerzo económico y personal muy importante. Por eso, necesitan información para administrar mejor sus recursos, elegir los materiales adecuados y entender los procesos de cada etapa de la obra. La capacitación permite que ese esfuerzo se traduzca en una vivienda mejor construida y en una inversión más aprovechada”, señala el Ing.Oscar Montoya, Gerente General de Materiales San Cayetano.

Profesionalizar al autoconstructor, una tarea pendiente

Uno de los grandes desafíos del sector es acercar conocimientos técnicos a quienes participan directamente en la construcción. El Reporte Anual de Vivienda 2021 del Infonavit, con información de la ENVI 2020, identificó que menos de 15% de las viviendas autoproducidas recurría a arquitectos o empresas constructoras. En muchos proyectos, el propietario dependía principalmente de trabajadores de obra o de sus propios conocimientos.

Esta realidad evidencia la importancia de fortalecer la asistencia técnica y la formación práctica. Saber identificar las características de un material, conocer sus aplicaciones, calcular cantidades y comprender los procesos constructivos puede marcar una diferencia en el resultado final.

En este contexto, Materiales San Cayetano Express® impulsa capacitaciones en sus ocho tiendas** del Valle de México y Estado de México, con el propósito de acercar conocimientos y orientación a las personas que construyen, amplían o mejoran sus viviendas. Estos espacios buscan contribuir a que el autoconstructor tome decisiones mejor informadas y desarrolle habilidades que pueda aplicar directamente en sus proyectos.

De esta forma los autoproductores pueden desarrollar cinco habilidades fundamentales: planear las etapas de una obra y administrar el presupuesto; calcular las cantidades de materiales necesarias; identificar y seleccionar los productos adecuados para cada aplicación; conocer los procesos de preparación y aplicación de mezclas y recubrimientos; y realizar trabajos básicos de impermeabilización, mantenimiento y reparación. Estos conocimientos no solo ayudan a mejorar sus propias viviendas, también pueden convertirse en herramientas para ofrecer servicios en sus comunidades, colaborar con trabajadores especializados o iniciar una actividad independiente que genere ingresos.

“Queremos que nuestras tiendas sean espacios donde las personas no solamente encuentren los materiales que necesitan, sino también conocimientos para utilizarlos correctamente. Una capacitación puede ayudar a mejorar una obra, pero también puede convertirse en una oportunidad para que alguien desarrolle una habilidad, genere ingresos y encuentre una alternativa de autoempleo”, explica el Ing. Montoya.

De construir una vivienda a construir capacidades

El futuro de la autoproducción requiere reconocer al propietario como una figura activa dentro del proceso constructivo, pero también darle herramientas para asumir esa responsabilidad con mayor preparación.

Para la industria, esto representa una oportunidad de contribuir a la profesionalización de un mercado que moviliza materiales, mano de obra y economías locales. La capacitación, la asesoría y el acceso a información técnica pueden ayudar a reducir errores, aprovechar mejor los recursos familiares y elevar la calidad de las viviendas.

Porque una familia que construye su casa está haciendo mucho más que levantar paredes: está construyendo patrimonio. Y cuando ese esfuerzo se acompaña de conocimiento, también se construye seguridad, oportunidades y futuro.

FUENTES:

  • INEGI, Encuesta Nacional de Vivienda 2020: 57.3% de las viviendas propias fueron autoproducidas.
  • INEGI, Cuenta Satélite de Vivienda 2024: 2,252,801 puestos de trabajo generados por el sector vivienda; 5.5% del empleo nacional y 84.8% concentrado en construcción.
  • Infonavit, Reporte Anual de Vivienda 2021: participación de especialistas en procesos de autoproducción, con base en ENVI 2020