El fin del imperio de las revistas de lujo
Con información de: The New York Times
Graydon Carter, en cargo durante mucho tiempo como editor jefe de Vanity Fair, estaba acostumbrado a autorizar grandes gastos: coches con chofer, estancias en hoteles de cinco estrellas, sueldos de escritores que alcanzaban las seis cifras. Pero a principios de 2001 se preguntó si había ido demasiado lejos.
Annie Leibovitz, la fotógrafa jefe de la revista, había gastado 475.000 dólares en la sesión fotográfica de una portada en la que participaron 10 actrices de fama mundial —Nicole Kidman, Penélope Cruz, Sophia Loren— y un elaborado decorado, con una repisa de chimenea y un cuadro auténtico de John Singer Sargent, que fue trasladado en avión de Los Ángeles a Nueva York y luego a Londres. (“Fue como Vietnam, los gastos”, recordó Carter). Ahora, ten...









