DURAR TAMBIÉN ES POLÍTICA PÚBLICA: LA VIVIENDA QUE ENVEJECE BIEN
Redacción
La calidad de la vivienda social se define en el tiempo: a 5, 10 y 20 años, los desarrollos que envejecen bien reducen costos de mantenimiento, sostienen su valor y fortalecen el tejido urbano.
Apostar por materiales como el ladrillo no es una decisión técnica, es una estrategia de política pública: habilita bienestar térmico, mantenimiento predecible y plusvalía sostenida para las familias.
En México, la conversación sobre vivienda social suele detenerse en el momento de la entrega. Se mide el número de unidades y el tiempo de ejecución. Pero hay una variable crítica que rara vez entra en la ecuación pública: ¿qué pasa con esos desarrollos cinco, diez o veinte años después? La respuesta no solo define la calidad de vida de millones de familias, también revela si la pol...









