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LA PROFESIONALIZACIÓN DEL AUTOCONSTRUCTOR: CUANDO EL CONOCIMIENTO TÉCNICO DEFINE LA CALIDAD DE LA OBRA

Redacción

  • En México, más del 57% de las viviendas son producto de la autoconstrucción, pero más del 90% de los trabajadores del sector opera en la informalidad y sin capacitación técnica formal, lo que impacta directamente la calidad, seguridad y durabilidad de las obras.
  • A través de programas de capacitación impartidos en sus ocho sucursales, Materiales San Cayetano Express® impulsa la profesionalización del autoconstructor mexicano mediante transferencia de conocimiento, actualización técnica y estandarización de procesos constructivos.

Por años, la autoconstrucción ha sido el gran constructor silencioso de México. Mientras los grandes desarrollos inmobiliarios concentran reflectores e inversión, millones de familias mexicanas continúan edificando su patrimonio ladrillo por ladrillo, ampliando habitaciones, levantando segundos niveles o terminando viviendas de manera gradual conforme sus ingresos lo permiten.

Hoy, más de la mitad de las viviendas del país nacieron precisamente bajo este modelo. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Vivienda, alrededor del 57% de las casas en México fueron autoproducidas por las propias familias, convirtiendo a la autoconstrucción en el principal mecanismo de generación de vivienda del país.

La relevancia económica y social del fenómeno es enorme. México mantiene un déficit habitacional superior a los nueve millones de viviendas, mientras que el crecimiento urbano y el encarecimiento del mercado inmobiliario continúan empujando a millones de personas hacia la autoproducción de vivienda como la única alternativa viable para construir patrimonio. Tan sólo durante 2025, el precio de la vivienda aumentó 8.2% a nivel nacional, incrementando aún más la dependencia de las familias mexicanas hacia la autoconstrucción.

Sin embargo, existe un problema estructural que acompaña a este modelo: gran parte de las obras se realizan sin capacitación técnica formal.

En México existen aproximadamente 1.8 millones de albañiles y trabajadores de la construcción, pero más del 91% opera en condiciones de informalidad laboral, una cifra muy superior al promedio nacional de informalidad, que ronda el 55%. Además, el promedio de escolaridad del sector apenas alcanza 7.5 años, equivalente al primer año de secundaria.

Esto significa que millones de personas construyen viviendas, ampliaciones y remodelaciones apoyándose principalmente en conocimientos heredados de generación en generación y en la experiencia adquirida en obra, pero sin acceso constante a actualizaciones técnicas, normativas, innovación en materiales o procesos constructivos más eficientes.

Las consecuencias son visibles: desperdicio de materiales, sobrecostos de ejecución, tiempos de obra más largos, errores estructurales y viviendas menos resistentes ante fenómenos naturales como los sismos, particularmente relevantes en regiones como el Valle de México, deslaves y hundimientos.

La calidad de una construcción ya no depende únicamente del cemento, la varilla o el block utilizado; depende del conocimiento técnico detrás de cada decisión constructiva.

La profesionalización también implica estandarización

Por ello, la capacitación se ha convertido en el principal camino para profesionalizar al autoconstructor mexicano.

En este contexto, Materiales San Cayetano Express® ha asumido un papel que va mucho más allá de la comercialización de materiales de construcción. A través de sus ocho sucursales, la empresa ha desarrollado un ecosistema de capacitación permanente dirigido a albañiles, maestros de obra, contratistas y familias autoconstructoras, con el objetivo de elevar los estándares de calidad y seguridad en la vivienda autoproducida.

Las capacitaciones, impartidas de la mano de fabricantes, especialistas y asesores técnicos del sector, abarcan temas como optimización de presupuesto,  sistemas constructivos modernos, instalación correcta de recubrimientos, uso eficiente de adhesivos y morteros, aplicación de impermeabilizantes, técnicas para reducir desperdicios en obra, innovación en materiales y mejores prácticas constructivas.

La transferencia de conocimiento permite que tecnologías antes reservadas para desarrollos de gran escala lleguen hoy a las obras de miles de familias mexicanas que construyen su patrimonio por etapas.

Un maestro de obra capacitado conoce las proporciones adecuadas de mezcla, entiende los tiempos de fraguado, identifica el comportamiento estructural de los materiales y sabe aplicar procedimientos que reducen riesgos y mejoran el desempeño de la vivienda a largo plazo. La diferencia entre una obra improvisada y una obra profesional frecuentemente se encuentra en esos detalles técnicos.

“La autoconstrucción seguirá siendo durante muchos años el principal motor de producción de vivienda en México. Nuestro reto como industria es garantizar que las familias construyan mejor, más seguro y con mayor eficiencia. La única forma de lograrlo es acercando capacitación y conocimiento técnico a quienes construyen el país todos los días”, afirma  el Ing. Óscar Montoya, Gerente General de Materiales San cayetan

El impacto potencial es enorme. Si más de la mitad de las viviendas mexicanas se construyen mediante autoproducción y más del 90% de quienes trabajan en obra lo hacen desde la informalidad, profesionalizar al autoconstructor representa probablemente la mayor oportunidad para elevar la calidad del parque habitacional mexicano durante las próximas décadas.

Las tiendas de materiales están dejando de ser únicamente puntos de venta para convertirse en centros de transferencia tecnológica y formación técnica. Y en un país donde millones de viviendas seguirán construyéndose por etapas, la capacitación ya no es un valor agregado: es el nuevo cimiento de la construcción en México.