Crítica: «El secuestro del Papa»: Historia de una infamia
Redacción
Es 1858, en el barrio judío de Bolonia cuando, en el marco más amplio de la guerra por la Reunificación Italiana, se sitúa el Caso Mortara, que implica el secuestro, por parte del Papa Pío IX, del niño judío Edgardo Mortara, bautizado en secreto, y sin anuencia de sus padres, por la sirvienta cristiana que la familia mantenía a su cargo, siempre que, según su confesión, el infante, a punto de morir a ojos de la muchacha, procediera así para que este no se “fuera al limbo”, debido a su origen.
Marco Bellochio -director italiano que, como otros de sus célebres connacionales (Giovanni Papini o Curzio Malaparte) ha tenido una evolución política y espiritual, bastante extrema-, filma “El secuestro del Papa” (Rapito, 2023), desde una óptica propia de denuncia, muy en su estilo, au...

